Compramos un billete de bus para Puerto Madryn y reservamos varias noches en el Hostal Viajeros. Próxima parada: Puerto Madryn.
jueves, 28 de febrero de 2008
¿QUÉ HACEMOS AQUÍ?
Compramos un billete de bus para Puerto Madryn y reservamos varias noches en el Hostal Viajeros. Próxima parada: Puerto Madryn.
PEACHO DE CUBITO GIGANTE... ESE PERITO BUENO!
La excursión no fue muy larga y nos dio tiempo para visitar Calafate, una ciudad muy bonita pero que le debe su modernización a Kirchner. Como el tío veraneaba allí, cuandio subió al poder invirtió más en su desarrollo. La parte kitsch, el peacho de casino hortera rollo Las Vegas que ha plantado. Aquí de nuevo probamos las mieles de un hotel, se llamaba Roble Sur y era una monada. Teníamos vistas al lago Argentino, el más grande del país de tonos turquesa, de agua que procede del glaciar. Aquí estuvimos solo una noche. Qué pena, no pudimos disfrutar más del hotel. Y de aquí nos fuimos a Río Gallegos. De nuevo nuestro añorado bus. 5 horitas de viaje...
AL SUR DEL MUNDO
Punta Arenas es muy bonito y tiene unas preciosas vistas al Estrecho de Magallanes. Vimos toninas desde el paseo marítimo (es la especie de delfín más pequeña que existe). Teníamos un par de horas para verla pero tampoco se necesitaba más porque la ciudad es pequeña. De aquí cogimos el bus (4 horas) hasta Puerto Natales. Allí nos vino a buscar alguien y nos llevó al hotel Laguna Azul (nada que ver con el "Lago Azul"). Este era nuestro primer hotel... qué bueno es tener un baño privado!! lavar la ropa sucia sin tener que estar pendiente de si tardas mucho o poco!! Al día siguiente fuimos a la Cueva del Milodón (un animal prehistórico, algo así como un armadillo gigante) y después en bus a Torres del Paine. El paisaje era todavía más espectacular, por los lagos de tonos distintos (turquesa, azul, verde), por las Torres del Paine, por el glaciar Grey, en fin, todo muy asombroso. Viendo esto se comprende la bandera de la zona: cielo azul, tierra amarilla (color paja) y estrellas blancas. La bandera le da más sentido aun al sentimiento que tienen los de aquí de vivir en lo que ellos llaman la República Independiente de Patagonia. Muchas veces se olvidan de que el país continúa más allá de Puerto Montt. Lo único malo de la excursión fueron dos parejas mayores de Segovia que no pararon de criticar absolutamente todo. Solo os diremos que uno de ellos, el más "listillo", llevaba unos lustrosos mocasines, perfectos para la ocasión, lo último en moda trekking. Al día siguiente, los glaciares Balmaceda y Serrano. Aunque la navegación al principio fue muy movidita... tanto que no podíamos salir a cubierta, después de todo valió la pena por lo increíble del paisaje. Es difícil describíroslo, es tan bonito que explicándolo perdería fuerza así que mirad las fotos. El glaciar Balmaceda está en retroceso y de hecho se ve tierra donde antes había hielo. El glaciar Serrano es más grande y espectacular. Por cierto, la chica que sale con nosotras en una de las fotos es una francesa con la que coincidimos en las dos excursiones.
Al día siguiente, bastante reventaditas después de dos excursiones matadoras partimos muy temprano hacia El Calafate. Qué mejor inicio de ruta por Argentina que comenzar con el Perito Moreno.
jueves, 21 de febrero de 2008
PUERTO MONTT: ESCALA PRE-PATAGÓNICA

Llegamos a Puerto Montt al mediodía, tras unas 6 horas de bus. Tuvimos que pasar de nuevo la aduana y esta vez nos revisaron todas las maletas (que suerte que las bragas sucias estaban en una bolsita, ja,ja). Tras comprobar que no éramos narcos proseguimos el viaje.
Sólo llegar a Puerto Montt descubrimos la diferencia entre colectivo y micro. El caso es que hasta ahora los colectivos eran buses interurbanos y las micros también. Aquí el colectivo es un taxi con una ruta fija que compartes con otros pasajeros. Lo bueno es que se nos acercó un colectivo para preguntarnos si íbamos al poblado Modelo (un barrio) pero pensando que era un taxi le dijimos que no. El tipo volvió a insistir y hubo un momento surrealista hasta que nos dimos cuenta que sí, que era el transporte que nos llevaba hasta la puerta del hostal.
El hostal Modelo estaba bien. Era una casa toda de madera y los más gracioso era que habían partes que estaban totalmente desniveladas. Muy diver!!! Dejamos las cosas y nos fuimos al centro andando. De camino nos topamos con lo más curioso del barrio, un cementerio. Estaba en un montículo, totalmente integrado en el paisaje urbano. Muy llamativo también su colorido y el enorme árbol que lo coronaba.
Ante las "quejas" de vosotros, nuestros seguidores, intentaremos resumiros todo para que no sus durmáis.
En el apartado de personajes comenzamos por una señora que nos encontramos en la sede de turismo. Una mujer muy amable que nos indicó donde estaba la oficina de turismo y nos preguntó de donde éramos. Acto seguido y muy metida en su papel de mami nos pasó su tarjeta. Era abogada y nos dijo que para cualquier problema que nos surgiera en la ciudad la llamáramos. Justo después pasamos por la oficina de turismo (Sernatur) y allí nos encontramos con el....YOSHUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!!!!!!Así se llamaba el hombre impasible. El chico fue amable pero se levantó a por mapas unas 30 veces. En ningún momento se planteó optimizar el viaje y cogerlos todos a la vez. Además el pobrecito nos daba información que no le pedíamos. Por ejemplo, nos fotocopió tres hojas de campings de otra ciudad que no era Puerto Montt, a pesar de que ya le habíamos dicho que ya teníamos alojamiento. Va a sonar cruel pero tuvimos la tentación de hacerle más preguntas sólo por comprobar cuantas veces sería capaz de levatarse a por un mapa. Curiosidad: sernatur está dentro de la intendencia municipal (o sea un edificio estatal) y dentro tienen un casino!!!!BUENÍSIMO.
Nuestro personaje número 3 es un señor de Tossa de Mar que se hospedaba en nuestro hostal. Se había enamorado de una chilena y estaba intentando conseguir una baja indefinida por incapacidad e irse a vivir con su pareja a Puerto Varas. Fue el primer catalán que nos encontramos y éste era catalán, catalán, con su DNI catalán y todo y autodenominándose "mapuche español".
El último de nuestros personajes es una artista que conocimos en una feria de artesanía. Se curraba unos patucos muy chulos que según ella era como caminar sobre nubes. Estaban hechos de lana y con suela de cuero. La cuestión es que nos quedamos hablando con ella sobre las cosas de la vida y la búsqueda de la felicidad. Fue muy cariñosa con nosotras y nos dimos cuenta que era una mujer muy querida por allí ya que todo el mundo la saludaba o se paraba a charlar con ella.
En cuanto a la ciudad de Puerto Montt, nos tocó el final de fiesta del aniversario de su fundación. Hubieron conciertos (el Puma actuó...este tipo nos persigue!!! aunque el catalán lo definió más como un gato montés que como un puma) y fuegos artificiales. Una fiesta super concurrida, habían miles de personas. Nosotras en nuestra línea de experimentación gastronómica no podíamos irnos sin probar la especialidad: el congrio y el salmón. Muy buenos y bastante baratos.
En realidad la mayor parte del tiempo (excepto cuando hicimos una excursión a Ancud, en la isla de Chiloé) lo pasamos en el centro de Puerto Montt paseando y sobretoto planificando nuestro viaje a la Patagonia. Después de descubrir de que los billetes de bus estaban agotados hasta principios de marzo (esto lo descubrimos después de una carrera bajo plena lluvia hasta la terminal de buses. Pa vernos, como dos pollitos mojaos), sólo nos quedó comprar pasajes de avión. El alojamiento y las excursiones lo contratamos en una agencia de viajes y la verdad es que nos salió bastante bien de precio. Pensábamos que nos íbamos a dejar más pasta.
En nuestra excursión a Ancud conocimos en persona al Trauco. Es un personaje mitológico con una historia muy cachonda detrás. Se cuenta que el Trauco hipnotiza a las jóvenes vírgenes, se las lleva al bosque y las deja preñadas. Total, que esta es la excusa que utilizaban las chicas cuando se quedaban embarazadas. "La culpa fue del Trauco".
Las noches en nuestro hostal fueron muy diver porque nos reencontramos con nuestro amigo; el aparato de TV. Nos tragamos el programa Peta-Zetas con el Corbacho entrevistando a Miguel Bosé. Lo que no fue tan diver del hostal: nuestra habitación era una auténtica nevera.
Después de tres días de calma y preparación del viaje al sur, montamos de nuevo nuestras maletas y nos fuimos al aeropuerto. Nuestro destino: Punta Arenas.
jueves, 14 de febrero de 2008
UN APERITIVO PATAGÓNICO ARGENTINO

Vistas desde el Cerro Otto (Bariloche, Argentina)
Nosotras nos preguntábamos: -¿Por qué serán 7 horas de viaje cuando sólo son 250 km de viaje?-. Estamos hablando del trayecto entre Villarrica y San Martín de los Andes, este último territorio argentino. La respuesta estaba en la frontera, en concreto en las dos aduanas: no se salva ninguna, ni la chilena ni la argentina... qué pesadilla!!!! El autobús paraba primero en la frontera chilena, donde nos hacían bajar del autocar por orden alfabético, con lo que eso suponía de caos en el estrecho pasillo del bus (además de lo gracioso de ver cómo en 20 días de viaje no ha habido ningún chileno que diga bien el apellido Valcárcel). Como decíamos, nos hacían bajar y hacer una cola delante de una ventanilla (cola en orden alfabético) para que nos sellaran el pasaporte y para que nos dieran una especie de hojita semitransparente a la que ellos llaman tarjeta (esto nos supuso un pequeño malentendido). Sellas el pasaporte, subes al autocar (lo que ellos llaman omnibus) y tras recorrer la increíble distancia de 50 metros, te hacen volver a bajar.... de nuevo en orden alfabéticoooo!!!! y de nuevo otra colita pero esta vez en territorio argentino. En resumen, estuvimos casi dos horas para cruzar de un país a otro. Bendita Unión Europea. Lo bueno de este paso burocrático es que el paisaje era espectacular.
Pero... la clave del acertijo de por qué 7 horas no estaba sólo en la aduana, también en ese eterrrrno camino sin asfaltar, tanto era el traqueteo que casi se cae unos de los televisores del bus encima de la cabeza de una pasajera... por suerte ninguna de nosotras. En fin, que después de unas horitas divertidas con tanto masaje corporal llegamos a San Martín de los Andes.
Llegamos sin mapa, sin saber dónde jorobas estaba nuestro hostel y sin moneda argentina (el azafato del bus nos quiso cambiar moneda pero tras nuestras "inquisitivas" preguntas descubrimos que ni siquiera sabía a cuánto estaba el cambio!!! menuda cara!!! ¿acaso tenemos cara de tontas?). Algo despistadas empezamos a callejear por allá y como caídos del cielo nos encontramos con una pareja de argentinos con los que habíamos coincidido en la Torre Suiza: esto es una señal de lo bien que lo vamos a pasar en Argentina!!! yuuuju! Nos dijeron en qué punto nos encontrábamos de la ciudad y nos pasaron un mapa. Así conseguimos llegar a nuestro Youth Hostel llamado.... el Puma! (este hombre nos persigue).
Aquí compartimos habitación durante una noche con una chica de la Plata y otra a la que no le pusimos ni rostro porque cuando llegamos por la noche ya estaba acostada y se piró muy temprano. El lugar estaba bien y allá conocimos a varios argentinos, la mayoría de Buenos Aires, con los que no paramos de hablar de las diferencias culturales y otras curiosidades entre nuestro país y el suyo.
San Martín de los Andes es una verdadera monada de lugar. Casitas de madera, todo muy pulido, por lo que entendimos este es un sitio de veraneo de argentinos de clase media-alta, aunque para nosotros el precio de las cosas sigue estando barato. San Martín está junto al lago Lácar, dentro del Parque Nacional Lanin. Otra preciosidad de área natural.
Nada más llegar fuimos a dar una vuelta por la ciudad, y tras visitar el lago y encontrarnos con un grupo de moteros (Eli, ya te enviaremos la foto por si alguno es amiguete tuyo) una amable "informadora turística" nos habló de los lugares a visitar y de un plato típico: la carne de ciervo.
Nos recomendó un restaurante, el "Ku", y ahí que fuimos. El ciervo, exquisito; el restaurante encantador, y los camareros realmente simpáticos y atentos: ser de Barcelona en Argentina nos va a abrir muchas puertas!
Al día siguiente nos fuimos de excursión con un ferry a la playa de Quila Quina. Allí fuimos por un sendero hasta una cascada. Si algo "malo" hay que decir de aquí es que los argentinos son mucho más espabilados para esto de verle el negocio al turismo porque te cobran por todo. Para acceder a la cascada pagamos 3 pesos, a parte el acceso al parque (7 pesos)y el ferry (35 pesos).
De aquí nos fuimos a comer a un italiano (por aquí hay muchos), una pasta al dente y corriendo de nuevo a por las maletas, coger otro bus y... tras 4 horas, Bariloche! Este viaje fue más corto pero el camino más intenso. Para empezar, viajábamos solas (Oriol, esto de viajar solos en un autocar de 50 plazas no te suena de algo????); nuestro chófer no abrió la boca en todo el trayecto; el bus se llamaba "Algarrobal", y el 90% del recorrido volvió a ser sobre tierra y piedras, esta vez mucho peor. No os creáis que eso fue ningún impedimento para nuestro particular fitipaldi... el coleguita apretaba el pedal hasta el foooondo! Menos mal que tenía reflejos porque en una de estas, dos vaquitas en el camino.
La llegada a Bariloche no fue nada prometedora. Nuestro hostal estaba totalmente alejado del centro y era muy deprimente. Haciendo honor a su nombre, Punta Sur, estaba realmente en el culo del mundo... y muy sucio. Tras dejar nuestras cosas y darnos cuenta de que ahí no queríamos pasar las siguientes 3 noches, hubo momento bajón (sobre todo de parte de Barb... menos mal que somos dos y nos equilibramos un poco que si no... pero tranqui todo el mundo que fue pasajero). Bajamos caminando hacia el centro y nos dimos cuenta que Bariloche era una especie de Andorra andina. Encima, tras mucho pasear habían cerrado la mayoría de las cocinas y sólo nos quedó cenar dos frankfurts en una terraza, con la rasquita que hacía... y se puso a llover, para rematar la noche. Cuando llegamos al hostal vimos que a nuestra habitación habían llegado dos chicas. No las conoceríamos hasta la mañana siguiente, cuando una de ellas se quedó encerrada en el lavabo!! Todos habéis visto la peli "Esta casa es una ruina" no? Pues igual, aquí todo se caía al suelo por momentos. La chica argentina se quedó con el pomo de la puerta en la mano.... Suerte de sus colegas que consiguieron sacarla. Muy cómico el asunto pero fue el remate para espabilarnos a buscar otro sitio. Dedicamos la mañañana a ir a la oficina de turismo donde nos pasaron un listado de hospedajes que tenían sitio libre y finalmente encontramos sitio en uno: Hostal Mantra. Muy mono, limpio, barato y cerca del centro.
Nos traladamos al nuevo hostal y esa misma tarde fuimos al Cerro Otto: uno de los sitios más espectaculares a los que hemos ido hasta ahora! (ver fotos) Tras subir 12 minutos en un teleférico llegas a la cima del cerro desde donde tienes unas vistas impresionantes del lago Nahuel Huapi, que es el lago más grande que hemos visto hasta ahora (parece que estés ante un océano). Justo después cogimos una micro (un bus urbano) para irnos al Lago Gutiérrez, del que destacaremos el viento que hacía (de hecho toda esta zona es conocida por el viento)... y si no, ver fotico de Agatita. A la vuelta, en la micro, vivimos el momento Madonna "like a prayer": nuestro conductor le dio caña a la superradio y era como estar en una disco móvil... entre el sonido de la música "celestial" y el paso por delante de una Iglesia Adventista del Séptimo Día (aquí hemos visto un montón de ellas y de otras clases raras) nos teletransportamos al paraíso.
Al día siguiente fuimos a ver la Isla Victoria y el Bosque de Arrayanes. El trayecto lo hicimos en un barco mítico, "El Modesta Victoria". Primero fuimos al bosque donde vimos los arrayanes: lo singular del bosque es que el arrayan, que en realidad es un arbusto, aquí toma forma de árbol y hay una gran cantidad de ellos. Su particularidad más evidente es su color canela, con manchas blancas, sin corteza (si lo tocas está muy frío) . Dicen que un dibujante de Walt Disney visitó el lugar y se inspiró en la cabaña y el paisaje de aquí para la peli de Bambi.
De ahí zarpamos a Isla Victoria. Lo brutal del trayecto además de las vistas era que las gaviotas volaban muy bajo y a la misma velocidad que el barco con lo que podías seguir perfectamente el movimiento de sus alas y el modo en que volaban. Isla Victoria es como un gran bosque. En la isla encuentras diversidad de árboles, algunos enormes como las secuoyas. Nuestra guía era una auténtica crac: sabía de todo sobre la fauna, flora e historia del lugar. Nos contó que en la isla no vive nadie más que unas 20 personas entre guardabosques y personal de la cafetería. También nos explicó el duro examen psicológico que han de pasar los que quieren trabajar aquí porque pueden pasar dos meses sin salir de la isla y cuando hay mal tiempo se quedan incomunicados (rollo El Resplandor).
Nuestro último día en Bariloche fue mucho más relajado y nos fuimos.... a ver si lo adivinais.... po zí, a darnos otro homenaje gastronómico. Resulta que en Bariloche hay una enorme tradición chocolatera y está lleno de chocolaterías de lo más bonitas y grandes: no sabíamos que podían hacerse tantas cosas con el cacao. Nos fuimos a Mamusska, nos tomamos un capuccino y una degustación de pastelitos de chocolate de lo más bueno!! mmmMMMmmmmmm.
Y no querríamos abandonar la explicación sobre esta city sin antes mencionar la pasión que aquí levantan los cohces tuneados: pero cuando decimos tuneados, nos referimos al cutretunning. Nos pasamos una tarde sentadas en la placita del pueblo (muy bonita y desde la que tienes unas hermosas vistas al lago, ah! y donde cada hora en punto salen unos muñequitos del reloj de cuco del ayuntamiento) viendo una exhibición de coches tunning. Uno de ellos echaba llamas por el tubo de escape, llamas de verdad. Bariloche tiene un aire a San Francisco en cuanto a las subidas de sus calles: sólo la calle central es completamente horizontal. De hecho en invierno las cortan al tráfico por la nieve, para que no haya accidentes de tráfico. Tras el mal comienzo, acabamos por cogerle cariño al lugar. Nos hizo muy buen tiempo, lució tanto el sol que hasta Bárbara se tuvo que comprar unas gafas de sol más oscuras porque se estaba quedando ciega.
Ah! Hemos de decir que fue aquí donde nos encontramos con los primeros españoles de todo nuestro viaje! Un pamplonica y otra chica que no sabemos de donde era.
Y como ya habíamos conquistado el pueblo... aquí las meridianas se compraron un billete de bus para seguir vajando. Dirección: Puerto Montt (Chile). Y hasta aquí un nuevo capítulo de las petarditas meridianas!
Ciao gente... y perdón por las parrafadas: nos gustaría poner más fotos pero a veces los equipos de los cybercafés son una caquita... SMUAK!
miércoles, 13 de febrero de 2008
SI EL VOLCÁN NO VA A LAS MERIDIANAS, LAS MERIDIANAS VAN AL VOLCÁN

A la terminal de Santiago llegamos a las 24h. la estación era algo tétrica y estaba abarrotada de gente, un poco agobiante la verdad. Ilusas de nosotras creíamos que el bus que nos tenía que llevar a Villarrica y que tenía el trayecto más largo sería el más cómodo... pero nada más lejos de la realidad: sólo os diremos que a Bárbara casi se le pelan las rodillas (se entiende que por el respaldo del asiento de delante, guarrillos!!!!).
Villarrica está en la zona de los lagos, volcanes, termas naturales y algunos saltos de agua. Aquí hay un montón de oferta para los que quieren hacer deportes de aventura. Solo llegar nos dirigimos hacia nuestro hostal y hasta que no estuvimos en la mismita puerta no nos dimos cuenta del peacho de volcán que teníamos delante... y es que bastante teníamos con arrastrar las maletas por un camino de cabras. Nuestro hostal era la Torre Suiza. Una casita toda de madera regentada por un matrimonio suizo: Claudia y Beat. Nota: hasta que no vimos a Beat en persona pensábamos que era una mujer, o al menos así se lo hicimos saber en nuestros e-mails, Ups!
Ambos son unos fanáticos de la bici y antes de instalarse en Chile se habían pasado dos años pedaleando por el mundo (literal).
Como llegamos antes de tiempo dejamos las maletas y fuimos a desayunar. La grata sorpresa fue que a la vuelta la tipa había subido nuestras dos mochilas hasta la buhardilla!!!... y eso que las escaleras tenían una pendiente importante. Que maja ella.
Nos recibió y al principio nos pareció una tía muy rígida, muy imponente, pero resultó ser lo contrario. Claudia tenía un pequeño "poblema" con el vocabulario y para explicarnos que el lago estaba algo contaminado porque se había roto una tubería nos dijo que se había roto... una tumba!!!.... Ya os imaginaréis nuestra cara de espanto (sobretodo porque ya nos habíamos bañado) hasta que finalmente entendimos a qué se refería, uf! qué susto!
Otra cosa a comentar: qué calor hizo el primer día, 37 grados! No había donde meterse. El resto de día caminábamos por la calle siempre buscando la sombra aunque fuera para avanzar cinco pasos.
Lo mejor de la Torre Suiza:
1- La vista desde nuestra ventana al volcán Villarrica (ver foto). Sí, nuestra vista era privilegiada: por las noches podíamos ver a lo lejos el volcán Llaima en erupción... pequeña pero lava al fin y al cabo. Eso sí, nuestra habitación muy mona pero dos días más allí y salimos dobladas (antes partía que doblá!) porque el techo era, pues eso, rollo buhardilla, ay el lumbago! (Oriol, ¿ande están los parches? ji jij iji ji).
2- Los desayunos!!!!! Pan, mermelada, yogur caseros; mantequilla y leche del día (comprado al lechero que la vende por la calle) y en fin, que está visto que lo de la dieta lo dejamos para la vuelta.
Estábamos a tan sólo 10 minutos andando del lago Villarrica. Muy bonito. Aquí los lagos son tan enormes que parecen mares. El de Villarrica tiene la peculiaridad de que está a los pies del mismo volcán y la vista es increíble.
Ahí van algunas curiosidades de Villarrica:
1. Hay mucha artesanía, tanto gastronómica (quesos principalmente) como de utensilios de madera. En toda esta zona de lagos hay mucha colonia de mapuches y muchos de los artesanos son mapuches.
2. Aquí hay bastante turismo interno y el extranjero es de sobretodo argentinos, alemanes y suizos.
3. Hay mucha oferta para hacer excursiones por los alrededores.
Nosotras hicimos varias. Fuimos a Pucón, una ciudad más grande y turística que Villarrica: nos quedamos con Villarrica. También fuimos a la laguna azul, los Ojos del Caburga (le llaman así porque los ojos representan el agua que emerge de los ríos subterráneos), el salto de agua Palguín, el Salto la China (la versión de unos que iban con nosotras es que se tiró por ahí una china... eing?), las termas naturales Trancura y el lago Caburga.
Para esta excursión a los saltos, al lago, etc... la guinda la puso nuestro chófer. Un tío de unos 60 años que cuando nos presentamos nos contó que tenía un hijo trabajando en Barcelona. Y ahora viene lo bueno. Hé aquí la historia de una trola o de un padre engañado:
Pues no va el tío y primero nos dice que su hijo tiene un restaurante italiano en Bcn. Le preguntamos el nombre y nos dice que no se acuerda.... mmmeeeeeeec, primera rareza. Después resulta que no es dueño sino que trabaja como ayudante del chef... aquí huele a gato encerrado. Este sí que es bueno: nos dice que su hijo trabaja los fines de semana en Malalts de Festa, jua jua jua jua... y seguimos! Después nos dice que su hijo trabaja con el famoso chef (palabras textuales)... tan, tan ,tan.... ADRIAN FERRAN!!!! AAAaaarrrrg! El Bulli ahora es un restaurante italiano-chileno? Y el "probe Adrián" sin saberlo. Conclusión, o su hijo es un gogo del Malalts que tiene engañado a su padre o su padre quiso impresionarnos y se hizo "la picha un lío".
Un día nos acercamos a Lican-Ray, un pueblo más pequeño que Villarrica, bañado por el lago Calafquén y con una península mapuche a orillas del lago. La península es un pequeño montículo que ellos intentan cuidar, conservar y recuperar como zona suya. Los mapuches aquí están bastante olvidados por el propio estado y los propios chilenos. Una apuesta perdida que no atrae las reservas económicas que necesitaría para propagarse entre los turistas y la propia sociedad chilena. El mapuche que conocimos (igualito a Lenny Kravitz) nos explicó más o menos la situación actual que viven y nos pasó una web, tomad nota: mapuexpress.com.
Para que os hagáis una idea de la poca ayuda externa e incluso interna que tienen (entre ellos tampoco hay mucha unidad), en toda la región sólo él y 7 más son los que intentan cuidar esta península. Y no sólo eso, están replantando toda la flora original porque cuando llegaron los colonos arrancaron toda la vegetación autóctona y se dedicaron a plantar pinos y otros árboles: ole, ole y ole... vaya con los países civilizados.
Otra curiosidad de Lican-Ray es la cantidad de polvo, no hay nada asfaltado y los moquitos salían negritos.... arg! (ver foto pies de Barb).
Una de las noches fuimos a cenar a una pizzería, como regalo del mes que nos dábamos pal cuerpo. Lo que iba a ser una velada tranquila, con nuestra botellita de vino y nuestra pasta al dente resultó algo diferente. Primero, qué cantidad de mosquitos que había por Dios! Tanto deseamos que se fueran que se fue la luz... pero en toda la ciudad! y se fue a causa de la erupción del volcán Llaima (curiosidad: en el ayuntamiento de Villarrica hay un semáforo de alerta de volcanes). Suerte que por casualidades de la vida, no nos preguntéis por qué, llevábamos una linterna en el bolso (gracias Raky por el kit de supervivencia) y pudimos acabar de cenar con algo de luz.
Otra noche probamos el completo, que es muy popular aquí. Mentes calenturientas, no va por ahí el tema! El "completo" es una especia de hotdog con tomate, cebolla y palta. Difícil de comer porque está megarrelleno pero buenísimo, como toda comida basura. Y seguimos con la comida. Una tarde fuimos a una pastelería suiza a comernos dos helados buenísimos. El local se llama Sweet y hacen todo tipo de pasteles, helados, tartas... todo herencia de la colonia Suiza, muy importante en esta zona.
Durante los cuatro días que estuvimos por allí no dejamos de oir hasta la saciedad (Ágata no pegó ojo durante toda la noche) a un grupo de mariachis descafeinados (mira que nos gustan, pero estos eran mu pesaos) y el altavoz de la camioneta que anunciaba.... el Circo de las Águilas Humanas!!!! Para que os hagáis una idea, la voz del tipo era como la de un comentarista de Pressing-catch.
Más allá de estas pequeñeces, la verdad es que a esta zona no podemos más que alabarla por su naturaleza y envidiarla por tenerla tan lejos de Barcelona. Para muestra, ver nuestras fantásticas fotos.
Antes de seguir bajando nos queríamos dar un homenaje argentino (de ahí el comentario del otro día en nuestro blog). Hay ciertos pueblos fronterizos con Chile que, evidentemente, nos queda más cerca hacerlos desde aquí. Próximo capítulo, San Martín de los Andes y Bariloche!
sábado, 9 de febrero de 2008
MÁS QUE UN ALTO EN EL CAMINO

Patio de Casa María. Nuestra habitación es la primera puerta que se ve a la derecha.
Otro día le toco el turno a México... UMMMM!! Una pareja muy simpática con los que nos reímos muchísimo preparó una especie de snack con frijoles, guacamole, burritos...para chuparse los dedos. La guinda de todo esto la puso una pareja de chicos del País Vasco francés, uno de ellos dueño de un restaurante. Aun considerándose vascos y no franceses (esto quedo muy claro desde el principio) no prepararon un plato vasco sino un risotto de verduras que, eso sé, estaba delicioso... aunque empezamos a comerlo a las 2 de la mañana! Hasta aquí el forum gastronómico de las culturas.
La parte "cultural" se basa en la multitud de conversaciones que hemos tenido con chilenos que hemos conocido. Aquí van los puntos importantes de nuestro estudio antropológico:
- Carácter: son un poco ingleses por lo de retraídos y sosos, pero son muy buenos conversadores. Para nada tienen que ver con la imagen que hay en España de los latinos. Son muy discretos y les gusta comer y beber bastante. Tienen un amplio conocimiento de la historia de su país, cuando hablan lo hacen con conocimiento de causa y dan nombres, fechas, etc... en fin, todo con pelos y señales. Son bastante patriotas pero para esto abrimos el siguiente apartado.
- Patriotismo: Casi todos son buenos conocedores de la geografía de su país y te saben decir con detalle las cosas a ver en cada región. Actualmente tienen conflictos abiertos con Perú, Bolivia y Argentina. Muchos peruanos vienen a trabajar aquí y no son muy bien recibidos. A esto hay que añadir que tienen una batalla con ellos por un trozo de mar. Con Bolivia todo viene también por una cuestión territorial. Bolivia exige la devolución del territorio que le permita tener salida al mar. Y Argentina es el eterno rival. Ahora los chilenos están más creciditos porque por primera vez en años son ellos los que tienen mayor potencial económico y una moneda más fuerte que el peso argentino. Parte de este patriotismo se refleja en el respeto y adoración que tienen hacia su cuerpo militar y policial (los carabineros).
- Comida y bebida: Su dieta consta sobretodo de maíz, palta, vacuno y cerdo. A todo le echan cilantro y también usan mucho el ají (salsa picante) y bastante pan. Son muy cerveceros (algunas marcas: Austral, Escudo, Cristal, etc.). El clásico pisco y pisco sour. También vino (del valle central sobretodo).
- Físico: Lo mejor de Chile es que no hay complejos con el peso. Nadie aqui se resiste a una camiseta ajustada y un buen escote tenga la talla que se tenga. ¡VIVA CHILE!
Hasta aquí nuestro análisis antropológico.
En cuanto al tema turístico contaros que estuvimos en una playa que se llama "Totoralillo". Una playa muy bonita que está a 30 minutos de La Serena. Allí fuimos con una pareja chilena y los 4 contratamos a un guía, Javier, que nos llevó en su coche y nos enseñó a comer jaibas (cangrejos muy grandes) con una par de pedrolos. Comimos jaibas y otros mariscos por 3 euros cada una!!! Un manjar. Cuando el hostal empezó a vaciarse de todos los grupitos con los que habíamos hecho buenas migas, nosotras también decidimos hacer las maletas dirección VILLARRICA (zona de lagos).
viernes, 8 de febrero de 2008
ESTAMOS VIVITAS Y.... EN ARGENTINA
un besito!!!