La brisa del Pacífico nos inspira, ponerse protección solar en la playa a 22 de enero es algo chocante...pero no ahondaremos en la llaga (je,je,je).
Ayer día 21 llegamos a Valparaíso, una ciudad reconocida como patrimonio de la humanidad. Eso no es lo que pensamos cuando nuestro autocar llegaba a la terminal de autobuses. Íbamos preparadas para encontrarnos sol, playa y calorcito del bueno y nada más lejos de la realidad.
Desde la ventanilla del autocar observamos a la gente llevando chaquetas o jersey, el día estaba nublado y el ambiente en esa parte de la ciudad era muy desoladora, muy decadente. La curiosidad: el trolebus, un autobús que funciona con electricidad, muy auténtico.
Arrastramos las maletas hasta nuestro hostal. El nombre es de lo más "Pantojil": el Rincón Marinero (sí, lo reconocemos, empezamos a tatarear "Marinero de Luces" cuando entrábamos por la puerta). El gerente, muy amable, nos calmó con respecto al clima. Aquí hasta el mediodía hace fresquito y el cielo está encapotado, pero a eso de las 12 se levanta el día y el sol calienta mucho. Después de tomar un cafecito preparado por Luis, el gerente, dejamos las maletas y salimos a la calle.
Nota curiosa: aquí el café rara vez es de máquina, siempre te lo ofrecen soluble y a la americana. Aquí todos se pirran por los productos en polvo (café, leche, zumos).
Retomando lo de antes; muy dispuestas salimos a la calle y fuimos chino-chano por la avenida Pedro Montt (aún no sabemos quien cojones es Montt pero el hombre está en todas partes) hasta la plaza Victoria donde está la biblioteca, la catedral y el club naval. En Valparaíso hay un ambiente muy naviero: museos, sedes oficiales... un rollo "Oficial y Caballero" en versión latina y con un Richard Gere algo chaparrito. También hay muchas universidades para lo pequeña que es la ciudad y la mayoría de ellas tienen nombres religiosos. Otra de las instituciones muy presentes son los bomberos. Hemos perdido la cuenta de los parques de bomberos que hay. En realidad aquí es de donde salió la primera brigada de bomberos de Chile.
Tampoco sabemos si los lugareños son muy hipocondríacos, porque a cada cuadra (manzana) te encuentras una farmacia o parafarmacia. Las que más se ven son las de Cruz Verde (las de "eficacia probada") y la cadena "Ahumada" (a priori el nombre no es muy alentador pero son igual que las nuestras).
Lo más bonito de Valparaíso es que está rodeado por cerros. A ellos se accede mediante una especie de funiculares/ascensores que te llevan hasta la cima (no más de 80 metros). ¡ Son increiblemente viejos pero tienen mucho encanto! Lo espectacular es llegar arriba y disfrutar de las vistas de los miradores. Allá arriba el ambiente es muy bohemio, un rollito Gracia pero mucho más genuino. No hay rincón de pared que no esté grafiteado o pintado (alcantarillas, papeleras y farolas incluídas).
No hay hippies perro-flautas pero sí perros callejeros a mogollón. La tónica perruna en este país es estar tumbado a la sombra en actitud de "me importa un bledo si el mundo se hunde". Lo peor de todo es que los perros policía siguen la misma onda.
Después de sudar la camiseta subiendo y bajando escaleras (allá arriba todo son callejuelas empinadísimas) nos sentamos a comer en un parquecillo-mirador unas buenas empanadas. Una de pino (la más típica), una española (con tomate y salchicha) y una de choclo y jamón (el choclo es maiz). Bajando, bajando llegamos a la plaza Sotomayor donde hay el típico monumento al soldado desconocido y justo enfrente la escuela naval. Delante de esta plaza está el Muelle Prat (ja,ja,ja, que a nadie de Grupo Vía se le ocurra hacer un chiste con esto). En dicho muelle se apelotonan lanchas turísticas que ofrecen un paseo por la bahía y barcos de pescadores. Aquí descubrimos que el amor por el mar no tiene edad. ¿Os acordáis del viejo marinero de Los Simpsons? Pues uno igualico manejaba un barco turístico, ejem, si a esa carraca se le puede llamar así. Todo él era un espectáculo y un reclamo para que los turistas subieran a su lancha. Gritaba "mil pesos el paseo" mientras se frotaba las manos.
Luego de disfrutar con el espectáculo del abuelo nos dirigimos al Cerro Artillería donde estaba el Museo Naval. De bajada nos fuimos paseando hacia el hostal y de camino nos compramos la cena. Hemos de decir que aquí los vigilantes del súper llevan chaleco antibalas; innecesario porque aquí todo es muy pacífico. Con la comprita nos sentamos en un parque para aprovechar las últimas horas de sol y después nos recogimos en nuestro Rincón Marinero. Bueno, justo antes de irnos a dormir hubo elmomento gag espontáneo del día (ver foto de la Rumana, ja je ji jo ju).
Hoy, día 22, hemos ido a Viña del Mar. Para llegar hasta allí hemos cogido un tren que bordea la costa. Tan solo le separan de Valparaíso 10 km aproximadamente. Viña del Mar es mucho más pijo, tiene jardines muy cuidados y varios castillos: el Castillo Ross (1912), que ahora funciona como Club Unión Árabe (aunque no hemos visto a ningún jeque...); el Castillo Wulff, ahora salón de exposiciones, y el Castillo Brunet, de arquitectura medieval y que actualmente es la sede de los Carabineros de Chile. Paseando por la playa se llega hasta el Casino Municipal. Y después, siguiendo por la Avda Perú se llega hasta el Muelle Vergara, donde está la Playa del Sol. Justo en esta playa ha sido donde nos hemos tostado un par de horitas. El mar del Pacífico parece muy bravo, las olas rompen con fuerza y, como en Barcelona, todo el mundo pasa de la bandera roja y juega con su integridad física.
A ver gente, antes de despedirnos por hoy, y sin ánimo de jorobaros... estamos como dos gambas!!!! hoy nos ha pegado el sol y nos ha dejado medio atontadas, porque madre mía lo que nos está costando escribir esto ahora!!!
La próxima parada es La Serena. Mañana partimos a las 10h y el viaje es de unas 7 horas. Os seguiremos contando.
Notas sobre los comentarios
BÁRBARA: Gracias super-lo-pep por recordarnos lo de Coriolis... lo hemos probado y os confirmamos que es totalmente cierto...
Raúl, a ver, que Ágata y yo te vamos a dar... que estamos enChile y no en Perú!!!!!y sí, ya hemos probado el pisco sour, muy bueno!
Cris, la redacción es de las dos... aquí los dos Selebros uníos por la misma causa... y tranqui que hemos colgado más fotos (la mía seguro que te recuerda a esa que nos hicimos a pie de la torre Eiffel, te acuerdas las pinticas que teníamos???? je je je)
Clander, como veo que la peña está buscando el momento foto con nuestras peores pintas, he decidido tomar la iniciativa y quitaros el mono con mi fotito de Rumana...
Gladys... ¡ahí van más fotos! Y ya sabes, si te animas, te coges un avión y te vienes para acá!!!!
Raquel sister.... yo actualizo el blog, pero tú envíame algún e.mail de vez en cuando vagucia!!!
Mami no vam poder fer foto del doble del Puma. Si sense agafar el seu taxi ens va perseguir fins al lavabo no vull ni pensar què hagués fet si a sobre li demano una foto!!!
Cuca, què passa? inclús des de l'altra banda del món em fots la bronca!!pensa que a les hores que escribim el blog el nostres capa no donen més. Però mirarem de no fer cap falta.
Susy solete, no veas el placer de sacarme el abrigo, los calcetines y zapatos y ponerme mis chancletas de verano. ¡Esto es vida! Ya habrás visto que hemos colgado más fotos.
Ayer día 21 llegamos a Valparaíso, una ciudad reconocida como patrimonio de la humanidad. Eso no es lo que pensamos cuando nuestro autocar llegaba a la terminal de autobuses. Íbamos preparadas para encontrarnos sol, playa y calorcito del bueno y nada más lejos de la realidad.
Desde la ventanilla del autocar observamos a la gente llevando chaquetas o jersey, el día estaba nublado y el ambiente en esa parte de la ciudad era muy desoladora, muy decadente. La curiosidad: el trolebus, un autobús que funciona con electricidad, muy auténtico.
Arrastramos las maletas hasta nuestro hostal. El nombre es de lo más "Pantojil": el Rincón Marinero (sí, lo reconocemos, empezamos a tatarear "Marinero de Luces" cuando entrábamos por la puerta). El gerente, muy amable, nos calmó con respecto al clima. Aquí hasta el mediodía hace fresquito y el cielo está encapotado, pero a eso de las 12 se levanta el día y el sol calienta mucho. Después de tomar un cafecito preparado por Luis, el gerente, dejamos las maletas y salimos a la calle.
Nota curiosa: aquí el café rara vez es de máquina, siempre te lo ofrecen soluble y a la americana. Aquí todos se pirran por los productos en polvo (café, leche, zumos).
Retomando lo de antes; muy dispuestas salimos a la calle y fuimos chino-chano por la avenida Pedro Montt (aún no sabemos quien cojones es Montt pero el hombre está en todas partes) hasta la plaza Victoria donde está la biblioteca, la catedral y el club naval. En Valparaíso hay un ambiente muy naviero: museos, sedes oficiales... un rollo "Oficial y Caballero" en versión latina y con un Richard Gere algo chaparrito. También hay muchas universidades para lo pequeña que es la ciudad y la mayoría de ellas tienen nombres religiosos. Otra de las instituciones muy presentes son los bomberos. Hemos perdido la cuenta de los parques de bomberos que hay. En realidad aquí es de donde salió la primera brigada de bomberos de Chile.
Tampoco sabemos si los lugareños son muy hipocondríacos, porque a cada cuadra (manzana) te encuentras una farmacia o parafarmacia. Las que más se ven son las de Cruz Verde (las de "eficacia probada") y la cadena "Ahumada" (a priori el nombre no es muy alentador pero son igual que las nuestras).
Lo más bonito de Valparaíso es que está rodeado por cerros. A ellos se accede mediante una especie de funiculares/ascensores que te llevan hasta la cima (no más de 80 metros). ¡ Son increiblemente viejos pero tienen mucho encanto! Lo espectacular es llegar arriba y disfrutar de las vistas de los miradores. Allá arriba el ambiente es muy bohemio, un rollito Gracia pero mucho más genuino. No hay rincón de pared que no esté grafiteado o pintado (alcantarillas, papeleras y farolas incluídas).
No hay hippies perro-flautas pero sí perros callejeros a mogollón. La tónica perruna en este país es estar tumbado a la sombra en actitud de "me importa un bledo si el mundo se hunde". Lo peor de todo es que los perros policía siguen la misma onda.
Después de sudar la camiseta subiendo y bajando escaleras (allá arriba todo son callejuelas empinadísimas) nos sentamos a comer en un parquecillo-mirador unas buenas empanadas. Una de pino (la más típica), una española (con tomate y salchicha) y una de choclo y jamón (el choclo es maiz). Bajando, bajando llegamos a la plaza Sotomayor donde hay el típico monumento al soldado desconocido y justo enfrente la escuela naval. Delante de esta plaza está el Muelle Prat (ja,ja,ja, que a nadie de Grupo Vía se le ocurra hacer un chiste con esto). En dicho muelle se apelotonan lanchas turísticas que ofrecen un paseo por la bahía y barcos de pescadores. Aquí descubrimos que el amor por el mar no tiene edad. ¿Os acordáis del viejo marinero de Los Simpsons? Pues uno igualico manejaba un barco turístico, ejem, si a esa carraca se le puede llamar así. Todo él era un espectáculo y un reclamo para que los turistas subieran a su lancha. Gritaba "mil pesos el paseo" mientras se frotaba las manos.
Luego de disfrutar con el espectáculo del abuelo nos dirigimos al Cerro Artillería donde estaba el Museo Naval. De bajada nos fuimos paseando hacia el hostal y de camino nos compramos la cena. Hemos de decir que aquí los vigilantes del súper llevan chaleco antibalas; innecesario porque aquí todo es muy pacífico. Con la comprita nos sentamos en un parque para aprovechar las últimas horas de sol y después nos recogimos en nuestro Rincón Marinero. Bueno, justo antes de irnos a dormir hubo elmomento gag espontáneo del día (ver foto de la Rumana, ja je ji jo ju).
Hoy, día 22, hemos ido a Viña del Mar. Para llegar hasta allí hemos cogido un tren que bordea la costa. Tan solo le separan de Valparaíso 10 km aproximadamente. Viña del Mar es mucho más pijo, tiene jardines muy cuidados y varios castillos: el Castillo Ross (1912), que ahora funciona como Club Unión Árabe (aunque no hemos visto a ningún jeque...); el Castillo Wulff, ahora salón de exposiciones, y el Castillo Brunet, de arquitectura medieval y que actualmente es la sede de los Carabineros de Chile. Paseando por la playa se llega hasta el Casino Municipal. Y después, siguiendo por la Avda Perú se llega hasta el Muelle Vergara, donde está la Playa del Sol. Justo en esta playa ha sido donde nos hemos tostado un par de horitas. El mar del Pacífico parece muy bravo, las olas rompen con fuerza y, como en Barcelona, todo el mundo pasa de la bandera roja y juega con su integridad física.
A ver gente, antes de despedirnos por hoy, y sin ánimo de jorobaros... estamos como dos gambas!!!! hoy nos ha pegado el sol y nos ha dejado medio atontadas, porque madre mía lo que nos está costando escribir esto ahora!!!
La próxima parada es La Serena. Mañana partimos a las 10h y el viaje es de unas 7 horas. Os seguiremos contando.
Notas sobre los comentarios
BÁRBARA: Gracias super-lo-pep por recordarnos lo de Coriolis... lo hemos probado y os confirmamos que es totalmente cierto...
Raúl, a ver, que Ágata y yo te vamos a dar... que estamos enChile y no en Perú!!!!!y sí, ya hemos probado el pisco sour, muy bueno!
Cris, la redacción es de las dos... aquí los dos Selebros uníos por la misma causa... y tranqui que hemos colgado más fotos (la mía seguro que te recuerda a esa que nos hicimos a pie de la torre Eiffel, te acuerdas las pinticas que teníamos???? je je je)
Clander, como veo que la peña está buscando el momento foto con nuestras peores pintas, he decidido tomar la iniciativa y quitaros el mono con mi fotito de Rumana...
Gladys... ¡ahí van más fotos! Y ya sabes, si te animas, te coges un avión y te vienes para acá!!!!
Raquel sister.... yo actualizo el blog, pero tú envíame algún e.mail de vez en cuando vagucia!!!
Mami no vam poder fer foto del doble del Puma. Si sense agafar el seu taxi ens va perseguir fins al lavabo no vull ni pensar què hagués fet si a sobre li demano una foto!!!
Cuca, què passa? inclús des de l'altra banda del món em fots la bronca!!pensa que a les hores que escribim el blog el nostres capa no donen més. Però mirarem de no fer cap falta.
Susy solete, no veas el placer de sacarme el abrigo, los calcetines y zapatos y ponerme mis chancletas de verano. ¡Esto es vida! Ya habrás visto que hemos colgado más fotos.
7 comentarios:
Joder!!, pues ya se que Machu Pichu está en Perú, y el día que localiceis Zamora en el mapa me discutireis lo que querais de geografía, pero supongo que pasareis, no?. Y el caudal de información me hace sospechar que habeis copiado y pegado de algún blog de viajes, cohona cuanta letra!!, a ver si manteneis el ritmo, huevacas!!.
Un besico viaquatrero comunicacionero
GITANAS!!!!
Que me ha dicho el Uri que andais con la chupa de Texsa!!
sere breve pq es la 3ª vez q intento escribir!!!
holaaaa!
q sepais q estoy viciada a vuestro blog, desdel viernes q todavia ni habias llegado, ya miraba q habia.
Como me rio con los comentarios y q envidia.
1)lo del azafato,taxista....es q ya la habiais de liar????
2)estare esperando la proxima foto para ver vuestro moreno GUARRAS con todo mi cariño.
Muchos saludos y aver si puedo enviar el msn.
add
bona nit o bon dia como van las clases de geografia, por fin sabremos donde está chile.una noticia de última hora tu prima Paz será mama de aqui 6 meses. q tal el desierto??.
A ver si aparte de las fotos también haceis el recorrido, un little mapa
petons
Mira que no conocer a Pedro Elías Pablo Montt Montt, nacido en Santiago de Chile el 29 de junio de 1849, hijo del presidente Manuel Montt Torres y de Rosario Montt, y a su vez Presidente de Chile entre los años 1906 y 1910. Ahí es nada, hace 100 años y todavía con su calle vigente, el chaval.
INCURTASSSS!!!!
Ahí, ahí, azuzando la envidia entre los mortales rostros pálidos de Barcelona, disfrutando de un Océano que muchos de aquí ni hemos olido. Pero bueno, disfrutadlo por nosotros.
Por cierto, a costa de que me tacheis de científico freak, otro curiosidad que tenéis que probar: las mareas del Pacífico. No son tan potentes como las del Atlántico, pero pueden llegar hasta los 2 metros (algo que unas mediterraneas como vosotras no habéis ni vivido!!!). Lo dicho, que vigilad donde ponéis la toalla no vaya a ser que en un par de horas os la moje el mar.
Un abrazo.
A los güenos dias!
Qué tal las 7 horas de viaje? (aunque si son en los autocares "todo lujo" que vimos no tenéis derecho a quejaros)
Qué, ya habéis verificado el tema de las mareas?? No hay nada como tener un marido al estilo del científico loco de el programa "El Hormiguero"
Bueno,... un besito y esperamos, con muchas ganas, la actualización del blog!
Ciao!
Guapas!
Que envidia cochina me dais... y direis "Por que si tu estas en la otra punta del mundo????" (decidlo, decidlo...). Pues porque lo mio ya se acaba... y lo vuestro acaba de empezar!!! Y la verdad... esa sensacion de recien llegada, de adrenalina, de libertad, de comerse el mundo... es de lo mejor del viaje!
Leyendo vuestro blog ahora, me acordaba de hace unos meses en uno de nustros cafes domingueros con Virgi... Todas en Barcelona y ahora cada una en una punta del mundo!!! (Bueno, Virgi es practicamente mi vecina de arriba si pienso en lo lejos que estais vosotras).
Pues nada, lo que os he dicho mil veces... disfrutad de una de las mejores experiencias de vuestra vida!
Besos! (Y Barbara... me descojono con la foto de la rumana... en el ciber no me dejan de mirar con cara de "pobrecita... esta loca la pobre").
MUA!
Olga
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